EE.UU. ratifica solidez de sus vínculos con El Salvador y anuncia actividades por 250 aniversario de su independencia

ESTADOS UNIDOS.-La encargada de Negocios de la Embajada de Estados Unidos en El Salvador, Naomi Fellows, aseguró este lunes que la relación bilateral entre ambos países se mantiene “fuerte, cercana y estable”, al tiempo que destacó la cooperación en áreas clave como seguridad, desarrollo económico y migración.
Durante una rueda de prensa en la sede diplomática, Fellows subrayó que los lazos entre Washington y San Salvador continúan siendo estrechos y que la colaboración entre ambas naciones se ha fortalecido en los últimos años. “Somos aliados en múltiples frentes y esa relación seguirá siendo sólida”, afirmó.
En ese contexto, la diplomática resaltó que el flujo de migrantes salvadoreños hacia Estados Unidos ha registrado una disminución significativa entre 2024 y 2025, tendencia que, según indicó, se mantendrá.
Fellows compareció ante los medios para anunciar una serie de actividades con motivo de los 250 años de la independencia de Estados Unidos, que se conmemorarán el próximo 4 de julio. Invitó a la población salvadoreña a sumarse a los eventos programados en San Salvador, los cuales incluirán presentaciones culturales y musicales.
Como parte de la agenda conmemorativa, la Embajada lanzó la iniciativa “Freedom 250”, una campaña que se desarrollará durante todo el 2026 y que busca resaltar los logros históricos de Estados Unidos, así como promover la reflexión sobre los valores que han marcado su evolución como nación.
Dentro de las actividades previstas figura un concierto de la Banda Militar de la Guardia Nacional de New Hampshire, que se presentará en el Palacio Nacional de la capital salvadoreña.
Las declaraciones de Fellows se producen en un contexto de estrecho acercamiento entre la administración estadounidense, encabezada por Donald Trump, y el Gobierno del presidente Nayib Bukele. Esta relación ha sido impulsada, entre otros factores, por acuerdos en materia migratoria y de seguridad, incluyendo el traslado y encarcelamiento en El Salvador de ciudadanos venezolanos deportados desde EE.UU. por supuestos vínculos con organizaciones criminales.