
Redacción.- La estrategia de la administración de Donald Trump para influir en Venezuela ha puesto en el centro de la atención a la presidenta interina Delcy Rodríguez, tras la captura de Nicolás Maduro. Sin embargo, otros altos dirigentes chavistas siguen en la mira de Washington, que ha fijado recompensas millonarias por información que conduzca a su detención.
Estados Unidos ofrece 25 millones de dólares —la mayor recompensa— por datos que permitan capturar al ministro de Interior y Justicia, Diosdado Cabello, mientras que ha establecido 15 millones de dólares por el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López. Ambos enfrentan cargos vinculados al narcotráfico, aunque permanecen en sus cargos dentro del gobierno venezolano.
La Casa Blanca reiteró este miércoles que muchas de las decisiones del Gobierno venezolano están siendo “dictadas” por Estados Unidos, especialmente en materia de petróleo.
En ese contexto, fuerzas estadounidenses abordaron en aguas internacionales dos petroleros sancionados, uno de ellos de bandera rusa, sin que se registrara resistencia. Además, el secretario de Energía, Chris Wright, afirmó que EE. UU. controlará de forma indefinida el petróleo venezolano.
Washington presenta esta gestión como el primer paso de una hoja de ruta hacia una transición política, aunque sin detalles ni plazos definidos.