Internacionales

Hijo de Maduro afirma que Venezuela no puede olvidar el ataque de EE.UU. del 3 de enero

Redacción.- El diputado Nicolás Maduro Guerra, hijo del presidente Nicolás Maduro, afirmó este domingo que Venezuela no puede olvidar el ataque militar de Estados Unidos, ocurrido el pasado 3 de enero, durante el cual —según sus declaraciones— fueron capturados su padre y la primera dama, Cilia Flores.

«Cuando nos veamos en el espejo no podemos olvidar lo que pasó el 3 de enero y los llamados a la diplomacia y a la paz que hemos venido haciendo», expresó el legislador durante un encuentro religioso en la Plaza Bolívar de Caracas, en el centro de la capital.

Maduro Guerra aseguró, en un acto transmitido por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV), que el presunto ataque estadounidense dejó una herida profunda en el país, aunque sostuvo que esta se está «sanando» con fe y trabajo.

«Vamos a seguir consolidando nuestro país hacia la paz, hacia el futuro, hacia la prosperidad y hacia una victoria», manifestó, aunque advirtió que la «marca» de ese hecho quedará «para toda la vida».

Por su parte, la alcaldesa de Caracas, la dirigente chavista Carmen Meléndez, llamó a mantener la unidad nacional y afirmó que el país seguirá «todo unido» frente a las adversidades.

Meléndez indicó además que las autoridades han puesto en marcha jornadas sociales que incluyen atención de psicólogos y psiquiatras, con el objetivo de asistir a la población afectada por los ataques, registrados —según dijo— en Caracas y en los estados La Guaira, Miranda y Aragua.

De acuerdo con la versión oficial, Nicolás Maduro y Cilia Flores permanecen recluidos en una prisión federal en Nueva York, luego de ser capturados durante la operación militar y trasladados a Estados Unidos.

Tras estos hechos, la entonces vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, fue juramentada como presidenta encargada de Venezuela y dio inicio a un proceso exploratorio de acercamiento con la Casa Blanca para retomar las relaciones diplomáticas con Washington.

Rodríguez ha impulsado además una reforma del sector hidrocarburos, actualmente en discusión en el Parlamento, en un contexto marcado por una nueva etapa en la relación bilateral entre Caracas y Washington, influida por el ataque militar y el interés del presidente Donald Trump en el petróleo venezolano.