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Preguntas en el aire respecto a hechos de Venezuela (Opinión)

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EL AUTOR es periodista, director de ALMOMENTO.net. Reside en Santo Domingo.

Cobra cuerpo dentro y fuera de Venezuela la creencia de  que la captura hace siete días en Caracas del presidente Nicolás Maduro y su esposa Celia Flores fue realizada con la colaboración directa e indirecta  de personas del entorno de este líder político, entre ellas funcionarios civiles y  militares del más alto nivel.

Esta presunción aumenta cuando se trata de buscar explicación al hecho que la  tropa norteamericanas actuó con una increíble precisión y libertad,  yendo sin titubeos hasta la pareja presidencial, pues aparentemente conocía de antemano el lugar donde se encontraba, cuántos escoltas tenía y qué tipo de armas portaban.

Llama poderosamente la atención que ningún miembro de alto nivel de las fuerzas de seguridad del Estado venezolano estuviera en este lugar y que, además, ninguno de los  invasores sufriera ni siquiera un rasguño durante el operativo.

Hay que resaltar que el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, a través de su programa «Rewards for Justice», ofrecía recompensas o «incentivos económicos» bastante atractivos por información que condujera a la captura de Maduro y otras figuras venezolanas.

Anteriormente se vivió una situación similar cuando en el 2003 los norteamericanos buscaban a Saddan Hussein tras la caída de su régimen y éste no aparecía ni en los centros espiritistas. Tuvieron la «ingeniosa» idea de ofrecer por su captura 25 millones de dólares e inmediatamente “apareció”.  Lo capturaron el 13 de diciembre de 2003 cerca de Tikrit, su ciudad natal, escondido en una alcantarilla.

Otro caso fue el de Osama Bin Laden, líder fundador de Al-Qaeda y uno de los hombres más buscados del mundo por los atentados del 11 de septiembre del 2001, ataques contra embajadas de Estados Unidos en Africa (1998) y otros actos terroristas.   Se escondía celosamente  y tampoco aparecía.   Después de que Estados Unidos ofreciera 25 millones de dólares “por información que condujera a su captura o muerte”, inmediatamente “apareció”. Fue localizado en Abbottabad, Pakistán en un complejo residencial fortificado, donde fue abatido en el 2011 durante un operativo militar de Estados Unidos.

En el caso de Maduro (al que Estados Unidos acusa de narcoterrorismo, conspiración para traficar cocaína, lavado de dinero y colaboración con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia)  existía la peculiaridad de que no estaba escondido ni desaparecido sino que se mantenía públicamente ejerciendo la presidencia de Venezuela.    Eran frecuentes sus desafíos al Presidente y otras figuras de los Estados Unidos.  Incluso en los días previos a su captura estuvo conduciendo un automóvil por calles de Caracas junto a un periodista que le entrevistaba.  También bailó salsa en una fiesta privada. (Hay que reconocer que si bien no era un buen presidente, sí es un buen bailador de música popular).

Otra cosa que llama poderosamente la atención y la cual nadie ha explicado es por qué algunas de las “figuras de poder” de Venezuela, en contra de las cuales también han sido ofrecidas “recompensas”, siguen apareciendo en público, intactos, incluso al lado de la presidenta-encargada Delcy Rodríguez.

Entre ellas figuran Vladimir Padrino López, ministro de Defensa:  Diosdado Cabello Rondón, quien hasta hace poco fue presidente de la Asamblea Nacional Constituyente; Hugo “el Pollo” Carvajal  Barrios, exdirector de la inteligencia militar (DGCIM); Tareck El Aissami, exvicepresidente  de la República y ministro de Petróleo y Maikel Moreno, presidente del Tribunal Supremo de Justicia. Por cada uno Estados Unidos ofrecía diez millones de dólares.

PREGUNTAS «EN EL AIRE»

1) ¿Podría Delcy Rodríguez, Diosdado Cabello, Vladimir Padrino y demás personajes “importantes” mantenerse vigentes por un bien tiempo?

2) ¿Fue levantada ya la orden de captura que pesaba contra ellos. En caso positivo, ¿en base a cuáles acuerdos?.

3) ¿Para los Estados Unidos con la captura de Maduro es suficiente?.

4) ¿Podría la actual situación formar parte de una nueva estrategia estadounidense dirigida a encausar un marco de legalidad sus aspiraciones respecto a Venezuela?.

Las respuestas a estas preguntas sólo la tienen los días por venir.

sp-am

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