SAN CRISTÓBAL.- El río Nigua, en la provincia San Cristóbal, ha incrementado notablemente su caudal tras las lluvias dejadas por la tormenta tropical Melissa, que ahora es huracán, generando preocupación entre los residentes de las comunidades cercanas. Aunque hasta el momento no se ha desbordado, los comunitarios aseguran que el nivel del agua es mucho más alto de lo habitual.
Ante la crecida del afluente, varios ciudadanos y comerciantes de la zona han decidido mantener cerrados sus negocios como medida preventiva ante la posibilidad de inundaciones repentinas. Muchos temen que una nueva tanda de lluvias pueda provocar el desbordamiento del río y causar daños en viviendas y establecimientos ubicados en sus márgenes.
Las autoridades locales y organismos de socorro se mantienen vigilantes ante cualquier cambio en el comportamiento del río, mientras los residentes piden acciones preventivas más contundentes para evitar que se repitan los desastres que en otras ocasiones han afectado la zona.
